MDMente DivergenteSergio Roma
Cribados para adultos · 18 años o más

Las letras no se están quietas.Tu cabeza tampoco.

Elige abajo qué quieres mirar. Cada test va por su cuenta: puedes hacer uno, dos o los tres, y en ningún caso hace falta registrarse ni dar un correo.

3tests separados
9pruebas medidas
0 €y sin registro
0datos enviados

Eso de arriba se mueve a propósito. Es una aproximación burda a lo que muchas personas disléxicas describen al leer. Si te ha costado y te ha cansado, ya sabes algo que no sabías hace diez segundos.

Esto es un cribado, no un diagnóstico. Un resultado alto significa que merece la pena que te evalúe un profesional. Uno bajo no descarta nada si las dificultades te están afectando. Nadie puede diagnosticarte por internet.

Elige

¿Qué quieres mirar?

Están separados a propósito. Mezclar TDAH, dislexia y autismo en un único cuestionario de 150 preguntas suena más completo, pero la gente lo abandona a la mitad y el resultado sale peor. Haz el que te importe. Si quieres los tres, al final tienes el perfil completo.

01

Atención y TDAH

ASRS v1.1 · OMS

Las 18 preguntas oficiales de la escala de la Organización Mundial de la Salud con su puntuación real, 5 sobre cuánto te está costando en la vida, y 4 pruebas: atención sostenida, control de la distracción, velocidad de procesamiento y memoria de trabajo.

02

Lectura y dislexia

Checklist BDA

Las 15 preguntas ponderadas de Smythe y Everatt, 10 sobre tu historia lectora desde la infancia, y 4 pruebas: decisión léxica con palabras inventadas, manipulación de sonidos, discriminación de letras espejo y lectura cronometrada con comprensión.

03

Autismo

AQ-50 + RAADS-14

Las 50 preguntas del Cociente de Espectro Autista de Baron-Cohen con su clave oficial, las 14 del RAADS-14, un bloque sobre camuflaje y una prueba visual de figuras ocultas. Incluye lo que hasta 2013 se llamaba síndrome de Asperger, que ya no es un diagnóstico aparte.

04

Perfil completo

Los tres a la vez

Todo seguido, con un único informe que cruza los tres. Es largo de verdad: siéntate, sin ruido, con el móvil boca abajo. Si lo partes, pierdes el cruce entre áreas, que es la parte más útil.

Por qué existe esta página

Nací en 1976,
cuando no se
diagnosticaba nada

En los colegios de entonces no había evaluaciones, ni adaptaciones, ni palabras. Había tres cajones: los listos, los vagos y los raros. Te metían en uno el primer día y ahí te quedabas.

A mí me tocó entre los dos últimos. No sabía escribir bien. No sabía hablar bien. Cambiaba unas palabras por otras que se le parecían sin enterarme de que lo estaba haciendo. y la gente se reía.

Años después he descubierto que eso tiene nombre: se llama spoonerismo, y que te cueste hacerlos o te salgan solos es una de las señales que mejor distinguen a un adulto con dislexia de uno sin ella. Hay una prueba de spoonerismos en el test de lectura de esta página. La puse por esto.

No podía estar quieto: movía las piernas debajo del pupitre como si fueran de otro. Interrumpía a todo el mundo. Terminaba las frases de los demás antes de que llegaran al final, convencido de que les hacía un favor. Y concentrarme en algo que no me interesara de verdad era, sencillamente, imposible.

Nadie tenía un nombre para eso, así que me puse uno yo. Durante muchísimos años pensé que tenía alguna tara. No es una forma de hablar: es literalmente lo que yo creía de mí mismo.


Me ha costado caro. Trabajos perdidos por entregar tarde lo que ya tenía hecho. Papeles sin presentar. Gente a la que pedí perdón mil veces por cosas que ni sabía que estaba haciendo. Y la sensación permanente, agotadora, de ir corriendo detrás de una vida que los demás parecían llevar al paso.

Y también me ha dado cosas. La misma cabeza que pierde las llaves tres veces al día es la que junta dos ideas que no tenían por qué encontrarse. La impaciencia que me hace acabarte la frase es la que me hace entender a dónde vas antes de que llegues. La incapacidad de hacer lo que no me interesa viene en el mismo paquete que la capacidad de desaparecer catorce horas dentro de lo que sí. No lo cambio. Pero habría dado lo que fuera por entenderlo a los veinte y no a los cuarenta y muchos.

Cuarenta años creyendo que el problema era yo. El problema era que nadie me había explicado cómo funciona mi cabeza.

Ahora empiezo a entenderlo, y la palabra que me sirve es esa: mente divergente. No pienso peor. Pienso en otra dirección.

i

Aviso honesto: yo no tengo diagnóstico. No soy médico, ni psicólogo, ni logopeda, y no te voy a diagnosticar nada. Lo que sí he hecho es montar esto con los instrumentos que usan los profesionales de verdad, citando de dónde sale cada número y diciendo claramente qué mide y qué no. Lo demás es trabajo de alguien con una carrera que yo no tengo.

Hice estos tests porque son los que me habría gustado encontrar hace treinta años, y porque lo que hay por ahí suelen ser doce preguntas y un resultado de colorines que no sirve para llevar a ninguna parte. Aquí sales con tus respuestas una por una, las puntuaciones reales de cada escala y las fuentes. Si al terminar entiendes algo de ti que antes no entendías, esta página ya ha servido.

Sergio Roma
Metodología, puntuaciones y fuentes
TDAH
Escala ASRS v1.1 de la OMS (Kessler et al., 2005): 18 ítems, Likert de 0 a 4. La Parte A, de 6 ítems y rango 0–24, es la que cribra: 0–9 no compatible, 10–13 algunos síntomas, 14–17 compatible, 18–24 muy compatible. Se aplica además el criterio original de casillas sombreadas (4 o más de 6). La validación española de Daigre y colaboradores sitúa el corte en 12. Las 5 preguntas de impacto funcional no forman parte del ASRS y se puntúan aparte.
Dislexia
Adult Dyslexia Checklist de Smythe y Everatt (2001), la de la British Dyslexia Association, con sus pesos originales y rango 22–88: por debajo de 45 probablemente no, de 45 a 60 signos leves, por encima de 60 moderada o grave. La validación de la Universidad Concordia sugiere que el umbral bajo podría estar algo por debajo de 45, y por eso se avisa en la zona límite.
Historia lectora
10 ítems que replican la estructura del Adult Reading History Questionnaire de Lefly y Pennington (2000), de 0 a 4, expresados como índice de 0 a 1. El ARHQ completo tiene 23 ítems y su corte validado está entre 0,40 y 0,43 (sensibilidad 82–85 %, especificidad 78–84 %). Esta es una versión corta sin validar y su resultado nunca decide por sí solo.
Autismo
AQ-50 de Baron-Cohen, Wheelwright, Skinner, Martin y Clubley (2001), 50 ítems, 1 punto por respuesta de tipo autista. Corte en 32: sensibilidad 0,79 y especificidad 0,98; el 79,3 % del grupo con diagnóstico puntuaba así frente al 2 % de los controles. La franja 26–31 se marca como zona límite: es una convención clínica habitual, no un umbral validado. La clave de corrección usada aquí es la hoja oficial del Autism Research Centre, no el texto del artículo, que contiene una errata en el ítem 1. RAADS-14 Screen de Eriksson, Andersen y Bejerot (2013), 14 ítems de 0 a 3, corte en 14 sobre 42: sensibilidad 97 %, especificidad 46 % frente a TDAH, 64 % frente a otros cuadros psiquiátricos y 95 % frente a controles sanos. Es deliberadamente muy sensible y poco específico: superar el corte indica mirar, no tener. El bloque de camuflaje no puntúa y no es el CAT-Q: se inspira en los dominios descritos por Hull et al. (2019), cuyos autores no publicaron ningún punto de corte, así que aquí tampoco se usa ninguno.
Asperger
El síndrome de Asperger dejó de existir como diagnóstico independiente con el DSM-5 (2013) y la CIE-11 hizo lo mismo: hoy está dentro del Trastorno del Espectro Autista. Por eso no hay aquí un «test de Asperger» separado, porque sería el mismo test con otro nombre. El RAADS procede precisamente de la Ritvo Autism and Asperger Diagnostic Scale.
Pruebas medidas
Nueve tareas adaptadas de paradigmas de laboratorio: decisión léxica con palabras y pseudopalabras, manipulación fonológica (spoonerismos, elisión, conteo e inversión), discriminación de letras espejo b/d/p/q, lectura cronometrada con control de comprensión, Go/No-Go, Flanker de Eriksen, símbolos y dígitos tipo SDMT, amplitud de dígitos inversa y figuras embebidas. Ninguna está baremada. Los rangos de referencia proceden de la literatura sobre las tareas equivalentes en laboratorio. Apoyos: en dislexia adulta la precisión con pseudopalabras muestra diferencias de gran tamaño de efecto (d ≈ 1,56) y los spoonerismos distinguen bien entre adultos con y sin dislexia; en TDAH adulto el indicador más consistente no son los errores sino la irregularidad del tiempo de reacción; en figuras embebidas el perfil autista suele rendir mejor que la media.
Imágenes
Los estímulos visuales se generan en tu navegador. No se usa el Reading the Mind in the Eyes Test de Baron-Cohen porque sus fotografías tienen derechos del Autism Research Centre y no se pueden redistribuir; si quieres hacerlo, está disponible en su web oficial.
Fiabilidad
Se comprueban cuatro cosas: si has respondido demasiado rápido para haber leído, si has marcado casi siempre la misma opción, si hay contradicciones entre ítems que miden lo mismo, y si has saltado pruebas. Cuando algo salta, aparece en el informe.
Limitaciones
Los cribados funcionan peor en mujeres, en personas con estudios superiores y en quienes llevan años compensando: dan negativo con más frecuencia de la que deberían. Tampoco distinguen bien el TDAH de la ansiedad, la depresión, la apnea del sueño o un hipotiroidismo, que pueden dar un cuadro casi idéntico. Más del 60 % de los adultos con TDAH tiene al menos otra condición asociada, lo que enturbia cualquier medida.

Fuentes consultadas